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Dakar 2011
BIOGRAFIA MARC COMA
 
Marc Coma
Biografia


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Tres veces ganador del Dakar

Ediciones: 2006, 2009, 2011



El Dakar comenzó en el 2002 para el piloto AMV.
Con una moto experimental llamada CSV, apadrinado por Carlos Sotelo, Coma salió de los embarrados prólogos de Europa en la sexta plaza. En Africa se metió entre los veinte primeros, y el día que rompió estaba haciendo el décimo mejor tiempo de la etapa.

Al año siguiente, en 2003, integrado en una estructura oficial KTM junto a Nani Roma e Isidre Esteve, Coma tuvo su primera oportunidad de realizar un Dakar con medios y no la desaprovechó. A los mandos de su monocilíndrica y en medio de un pelotón de rápidas y potentes bicilíndricas, Coma cumplió con creces sus objetivos al llegar undécimo a Dakar y sumar en su casillero cuatro terceros puestos en etapas.

Marc Coma, motorista desde niño, tenía antecedentes en casa. Su padre, Ricard, llegó a ser quinto en el Campeonato de España de motocross en la categoría senior. En su casa siempre había alguna moto, tanto su tío como su padre eran grandes aficionados, y eso acabó por atrapar también al pequeño Marc. Una Montesa Cota 348 fue la primera moto a la que se subió, a la temprana edad de ocho años y bajo la tutela de su tío. A medida que iba aprendiendo, Marc aprovechaba cualquier despiste de su tío para subirse a la Cota y desaparecer por los caminos de montaña de los alrededores de su casa.

A la trialera de su tío le siguió su primera moto propia, una Puch Cobra 74 con la que protagonizó sus primeras carreras con los amigos del pueblo. De ahí pasó, siempre condicionado por las buenas notas en el colegio, a una Honda CR 125 de motocross con la que ya comenzó a correr sus primeras pruebas. A estas primeras carreras de poca importancia le siguieron campeonatos regionales, provinciales y finalmente nacionales. En esta especialidad se empleó a fondo hasta los 18 años, pero Marc no veía claro su futuro en los circuitos, así que antes de dejarlo y buscarse un trabajo, pensó probar suerte en el enduro. Por aquel entonces, Marc ya tenía claro que quería llegar a ser un piloto profesional.

A partir de ese momento se centró en el enduro, y pronto llegaron sus primeros triunfos y éxitos deportivos en esta especialidad. En 1995 Coma se proclama Campeón de España Júnior en la categoría superior a 175cc, con una KTM 250cc. Tras ese título, Marc entró en el Equipo Nacional de Enduro, con el que consiguió al año siguiente la medalla de plata en el Mundial de Enduro. A ese resultado le siguieron otros brillantes en los sucesivos años, como el cuarto puesto en el Campeonato de Europa de Enduro Sénior superior a 175 cc, el Campeonato Mundial de Enduro Sub-23, el Campeonato del Mundo por Naciones de Enduro, y el tercer puesto en el Mundial por Naciones de Enduro.

Pero su atención se había desviado desde hacía tiempo hacia el Dakar, y en 2002 Carlos Sotelo, expiloto del rallyes africanos, ofreció a Marc la posibilidad de pilotar una moto construida por el propio Sotelo, la CSV con motor monocilíndrico Suzuki, en el Arras-Madrid-Dakar. Mientras moto y mecánica resistieron, el de Avià vivió una gran experiencia, logrando incluso una sexta posición en una de las primeras etapas. No consiguió terminar la carrera, pero el Dakar ya le había atrapado. Esa misma temporada probó suerte en la Baja Aragón y en su primera participación terminó segundo.

En 2003 Marc volvió al Dakar, en esta ocasión pilotando una KTM junto a Nani Roma e Isidre Esteve. A pesar de competir con una monocilíndrica y de fracturarse su muñeca en una de las últimas jornadas del rally, Coma llegó a Dakar en undécima posición, un excelente resultado teniendo en cuenta su exigua experiencia en esta prueba. Como premio a su actuación, Marc Coma repetía equipo y compañeros para la edición del Dakar 2004. Allí ejerció a la perfección su función de escudero de Joan Roma e Isidre Esteve, hasta que, a falta de cinco etapas para la finalización del rally, sufrió una fuerte caída en la que la moto le golpeó en la cabeza. Coma perdió la conciencia durante unos instantes, pero afortunadamente, la alarma inicial dio paso a la tranquilidad tras el chequeo médico que no reveló lesiones de gravedad, aunque sí un fuerte golpe en la cabeza y en la muñeca derecha. Y la tranquilidad dio paso a la impotencia, ya que ese sería el final de su participación ese año en la gran prueba africana.

Con el firme propósito de seguir aprendiendo, Marc Coma empezó de forma brillante el Campeonato del Mundo de Raids 2004. Ya en la primera prueba disputada en Túnez, el de Avià terminó en la segunda posición de la clasificación general y con tres victorias de etapa que sumar a su cuenta particular. En el raid de Marruecos repitió posición y junto a su compañero Isidre Esteve lograron un doblete histórico para el Team Repsol KTM, al copar las dos primeras plazas del podio. Coma disputó el Rally de Cerdeña, que terminó en una meritoria sexta plaza, de cara a preparar su participación en la Baja Aragón. Y esa preparación, junto al gran momento que atravesaba el joven piloto, se revelaría esencial, ya que por primera vez en su carrera deportiva se proclamó vencedor de esta prestigiosa prueba. Pero no todo iban a ser alegrías. Cuando ocupaba la segunda posición en el Rally de Egipto, el fallecimiento de Richard Sainct hizo que todos los pilotos de KTM abandonaran la prueba para rendirle homenaje. La última prueba del Campeonato tampoco sirvió a los intereses de Marc ya que, a pesar de vencer en dos de las cuatro etapas, una rotura en el eje de la rueda trasera le impidió luchar por adjudicarse el Raid de los Emiratos Árabes. Finalmente, Marc consiguió la séptima posición final en la Copa del Mundo de Raids.

En constante progresión, Marc Coma se mostró rápido y seguro durante toda la temporada 2004, dos requisitos indispensables para estar en disposición de luchar por el Dakar 2005. Y Marc Coma lo afrontó con una idea clara en la cabeza: quitarse la espinita clavada el año anterior. Sin embargo, esa meta nunca le hizo obsesionarse y en todo momento rodó con tranquilidad, midiendo muy bien los riesgos. Lideró la prueba en varias ocasiones y, aunque hubiera firmado el resultado antes de tomar la salida, la segunda plaza final supo a poco. No reflejaba todo lo que había hecho en carrera, lo que podría haber hecho y todo lo que había sufrido. Coma estuvo soberbio y podría haber ganado la carrera. Era capaz y tenía una gran seguridad en sí mismo, sin ninguna caída, cuidando perfectamente la moto y siguiendo al pie de la letra el plan trazado. Desgraciadamente se encontró con pequeños contratiempos, como quedarse sin gasolina a tres kilómetros del repostaje. Pudo continuar gracias a que su compañero Gio Sala le cedió de la suya, pero perdió unos minutos muy preciados. La anulación de etapas que le podrían haber sido favorables y sobre todo las muertes de “El Carni” y Meoni le dejaron tocado, aunque siempre estuvo entre los mejores.

En su cuarta participación en el Dakar, este sencillo y extrovertido piloto de enduro realizó uno de sus sueños, aunque quedaban otros muchos objetivos por conseguir. Ya consolidado como uno de los mejores pilotos del panorama internacional, Marc Coma afrontaba con ilusión el Campeonato del Mundo de Rallies Cross-Country 2005, así como otras participaciones en pruebas nacionales e internacionales. La mecánica le impidió terminar la “Nevada McMillin 1000” y la Baja España Aragón, pero terminó adjudicándose la prestigiosa prueba del Rally de Cerdeña. Participó en cuatro de las siete pruebas puntuables para el Campeonato del Mundo. Ganó dos de ellas, el Rally de las Pampas en Argentina y el Rally de los Faraones en Egipto, terminó segundo en el Rally ORPI de Marruecos y tuvo que abandonar en el Rally Dos Sertoes de Brasil cuando lideraba la prueba con autoridad. Llegaba a la última prueba en Dubai como líder del Campeonato y, cuando parecía que la suerte le iba a ser esquiva de nuevo al repetirse un problema de batería que ya sufrió en Egipto, llegó la segunda posición en la UAE Deserts Challenge y su primer título Mundial. Una justa y merecida recompensa a su esfuerzo y sacrificio.

Con tan sólo 28 años, el piloto de Avià se convirtió en el piloto referencia de los raids. La experiencia y madurez acumuladas le permitieron presentarse con garantías ante su principal reto, el Dakar 2006, al que llegaba en un momento tanto personal como de forma inmejorable. La precaución debía imperar durante las primeras etapas, ya que había poco que ganar y mucho que perder. Superó con éxito el trámite sobre suelo portugués, un terreno poco propicio para su KTM. Llegó Marruecos y sus pedregosas y traicioneras pistas, y en la cuarta etapa Marc ya lideraba el rally, posición que ya no abandonaría hasta el final. Marc y todo el equipo Repsol KTM sufrieron un duro revés mediada la prueba, cuando Andy Caldecott tuvo un mortal accidente en tierras mauritanas durante la etapa posterior a la jornada de descanso en Nouakchott. Surgieron dudas, pero el equipo se unió más que nunca y juntos afrontaron tan difícil reto.

Sabido es por todos que este rally no lo gana el más rápido, sino el más constante y el que menos errores comete. Marc logró siete segundos puestos y, aún teniendo problemas, terminó todas las etapas menos una -en la que fue sexto- entre los cinco primeros clasificados. No consiguió ninguna victoria de etapa, pero su pilotaje magistral, a la vez que seguro y sopesado, le llevaron finalmente a proclamarse Campeón del Rally Dakar en su 28º edición, viendo así cumplido uno de sus grandes sueños. Coma se convirtió así en el segundo piloto español en lograrlo, después de que en 2004 lo hiciera su, por aquél entonces, compañero de equipo Nani Roma.

A la victoria en el Dakar 2006 le siguieron otros cinco triunfos consecutivos en del Campeonato del Mundo de Raids, en el que Coma ejercía como vigente campeón. Puntuables los cinco mejores resultados de cada piloto, las victorias en los raids Patagonia-Atacama (Argentina y Chile), Cerdeña, Marruecos, Egipto y Dubai permitieron al piloto Repsol adjudicarse su segundo título consecutivo en el Mundial de Raids, un inmejorable bagaje para afrontar el Lisboa Dakar 2007.

Sin embargo, la dureza de la prueba africana no es un simple mito, y cualquier error se paga caro en África. Tras imponerse en tres etapas, Marc Coma se acercaba a la capital senegalesa con una amplia ventaja al frente de la clasificación general después de haber dominado con contundencia hasta ese punto el Lisboa Dakar 2007. A sólo dos días para pisar el mítico Lago Rosa, el piloto Repsol cometió un error en un punto de complicada navegación que sentenció definitivamente su andadura en el rally. Intentando recuperar la pista buena, Marc tuvo una caída que le obligó a retirarse de una prueba que tenía totalmente dominada.

La dolorosa retirada de la mítica carrera no hizo sino espolear al piloto de Avià, que con el firme propósito de demostrar que seguía siendo el de siempre, se proclamó por tercer año consecutivo Campeón del Mundo de Raids, mostrándose de nuevo implacable en las cinco pruebas que disputadas. Las victorias en Túnez, Cerdeña, Patagonia, Egipto y Dubai demostraron la gran madurez y experiencia del piloto, que volvía como favorito a Lisboa, preparado para el Dakar 2008.

Sin embargo, las amenazas terroristas provocaron la suspensión de la pasada edición del Dakar, y en seguida se tuvo que poner la vista en nuevo objetivos, el primero de ellos, las Dakar Series. En la primera cita, el Rally Centroeuropeo, Coma se imponía con autoridad en la primera especial, pero una caída en la segunda etapa le obligó a volver a Barcelona, con dos pequeñas fracturas en su rodilla derecha. Volvió a la competición en el Rally Dos Sertoes, prueba del Campeonato del Mundo disputada en junio, donde terminó en cuarta posición.

Antes del verano, el piloto Repsol volvió a disfrutar del sabor de la victoria al imponerse en la Baja España Aragón, y en septiembre, disputó la segunda cita de las Dakar Series, el PAX Rally. Terminó de nuevo en el podio, en tercera posición, y poco después voló hasta Dubai para disputar el UAE Desert Challenge. Coma estaba protagonizando una nueva exhibición en un territorio que domina como nadie, no en vano había ganado las dos anteriores ediciones, pero una avería a cinco kilómetros del final de la penúltima etapa, le llevó a la decimoséptima posición final.

Tras un año de espera, llegaba para Coma una nueva ocasión para medirse con la carrera más dura del mundo. El escenario ha cambiado, pero el espíritu del Dakar ha sido el mismo: miles de kilómetros contra el reloj, contra las dunas, contra el cansancio... Un aventura para la que el piloto Repsol arrancó como uno de los principales candidatos a la victoria, y que ha conseguido de forma aplastante demostrando que está en el mejor estado de forma de toda su carrera.

El tres de enero se levantó el telón y desde el primer segundo, desde el primer control de paso, Coma enseñó que no iba a dejar escapar esta carrera. Habían pasado tres años desde su primera victoria, dos desde que se le escurrió su segundo Dakar en el último suspiro, y ahora llegaba el momento de imponer de nuevo su superioridad. Ganó en la primera especial con más de veinte minutos sobre el segundo clasificado, y día tras día, esa ventaja no hizo sino crecer hasta alcanzar casi una hora media, en la décima etapa, tres días antes de la meta.

Coma sentenció la carrera desde sus primeros compases, y ha mantenido un férreo control en todo momento, escoltado por sus dos compañeros Jordi Viladoms y Gerard Farrés, autores de una labor de equipo impecable. Con esta victoria, el piloto Repsol se convierte en el primer español en lograr dos victorias en la mítica carrera, y firma así una nueva página dorada del deporte de nuestro país.

La temporada 2009 continuó con la victoria en el Rally de Abu Dhabi, y la segunda posición en el Rally de Túnez, antes de lesionarse en la tercera etapa del Rally de Cerdeña cuando dominaba la carrera. Volvió a correr después del verano tras coronar el Mont-Blanc junto a Dani Pedrosa y el aventurero televisivo Jesús Calleja, y el escenario escogido fue el Rally de Marruecos, una carrera que ganó demostrando estar en plena forma de cara a una nueva edición del Dakar.

En 2010, de nuevo en Argentina y Chile, Coma concluyó su octava participación en el Dakar en la decimoquinta posición final, con cuatro victorias de etapa y 6 horas y 22 minutos de penalización. Después de más de 9.000 kilómetros recorridos en 14 días de competición -casi 5.000 de ellos cronometrados-, la carrera quedó condicionada por una polémica penalización en la jornada de descanso que acabó con las aspiraciones del español.

Sobreponiéndose a tan duro golpe, Marc Coma ha demostrado un año más ser probablemente el piloto más rápido del planeta en cualquier desierto que se le ponga delante, y haciendo honor a su calidad, esta temporada se ha vuelto a proclamar Campeón del Mundo de Raids. Primer clasificado en el Rally de Abu- Dhabi, el Rally de Cerdeña, El Rally dos Sertoes y el Rally de los Faraones, además de segundo en el Rally de Túnez –primero en su categoría-, el piloto Repsol ha sumado un nuevo cetro Mundial de la disciplina en una temporada en la que ha dividido su tiempo desarrollando la nueva KTM 450 con la que se enfrentará al próximo Dakar, y que estrenará dentro de un mes en el Rally de Marruecos.